El infierno sin fuego de muerte
Silencioso te quema, parecieras que
Morimundo, vagamundo a tu suelte
Restas importancia al final que te espera.
Que pena, me da coraje y tristeza como
Quisiera meterme en tus venas y detener
La infección purulenta que te enferma
Silentemente, puedo ver tu ser caer ante,
La peste endémica heredada por Adán.
Postrado estarás y para cuando eso ocurra
El hades en sus brazos de fuego te sostendrá
Te afligirás, llorara, pensaras estoy soñando
Y la desesperación solapada marcada
En tu rostro horrenda será, despertarás
Entonces con tus propios gemido del
Letargo donde despierto estabas dormido
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